Control d'algues fent servir palla d'ordi

 

Control de algas usando paja de cebada
Por: Jonathan Newman
Centre for Aquatic Plant Management
 
 
Aquest article us pot ajudar a sol.lucionar els problemes d'algues als vostres estanys. Es bastant extens perque tambè parla del control de les algues en rius i d'altres espais naturals però segur que us serà molt útil.

 

Las algas causan un buen número de problemas en el agua. Impiden el flujo en los sistemas de drenaje, taponan bombas y canales, interfieren con la navegación, la pesca y otras formas de ocio, causan problemas de coloración y olores en el agua potable, saturan los filtros y, en algunos casos, crean problemas de salud a los humanos, el ganado o los animales salvajes. Estos problemas están aumentando porque las concentraciones de nutrientes en el agua están creciendo como resultado de la actividad humana y los procesos naturales. Hay una demanda global a escala mundial para realizar mejoras en la calidad del agua.
La necesidad de controlar las algas, por tanto, está aumentando debido a razones de orden ambiental, de ocio y de salud pública.
Dado su pequeño tamaño y rápida tasa de crecimiento, las algas unicelulares son difíciles de controlar con métodos comúnmente usados para otras platas acuáticas.
El corte y otras formas de control mecánico pueden ser utilizadas para reducir los problemas con algas filamentosas, pero son de aplicación muy limitada. Las algas son sensibles a los herbicidas, pero este método es impopular en algunos entornos por razones ambientales o de salud pública. Además, lo herbicidas que sirven para controlar las algas también matan las plantas superiores, así que aunque el agua quede temporalmente limpia de todo tipo de vegetales, una vez que el herbicida se ha ido del agua, el crecimiento posterior de las algas no está limitado por la competencia de las plantas superiores y el problema puede empeorar en los años subsiguientes.
El Centro para la Gestión de las Plantas Acuáticas (Centre for Aquatic Plant Management) ha desarrollado un nuevo método para controlar las algas, que resuelve la mayor parte de estos problemas. El uso de paja de cebada al agua ha sido probado en gran variedad de situaciones en diferentes países a lo ancho del mundo y ha demostrado ser muy efectivo en la mayoría de las situaciones sin efectos adversos conocidos. Se tiene por tanto un método barato y aceptable desde el punto de vista ambiental para controlar las algas en cursos de agua que pueden ir desde estanques de jardín hasta grandes embalses, arroyos, ríos y lagos.
A pesar de la simplicidad de la idea, la experiencia ha demostrado que hay unas cuantas reglas básicas que deben ser seguidas para asegurar que la paja funcione correctamente. El objeto de esta hoja informativa es proveer de consejos prácticos para el óptimo uso de la paja.
 
CÓMO FUNCIONA LA PAJA
Para lograr utilizar la paja de modo efectivo, es necesario entender algo del funcionamiento del proceso. Cuando se pone la paja de cebada en el agua empieza a descomponerse y durante este proceso se liberan compuestos químicos al agua que impiden el crecimiento de las algas. La pudrición es un proceso microbiano y depende la temperatura, siendo más rápido en verano que en invierno. A temperaturas inferiores a 10 ºC puede costar entre 6 y 8 semanas que la paja se vuelva activa, pero sólo entre 1 y 2 semanas a temperaturas superiores a 20 ºC.
Durante este periodo inicial el crecimiento de las algas continuará sin problemas. Una vez que la paja ha comenzado a liberar compuestos químicos, seguirá activa prácticamente hasta que se haya descompuesto totalmente. La duración de este periodo varía con la temperatura y la forma en que sea aplicada la paja y será discutida en detalle más adelante.
La paja normalmente se mantiene activa durante cuatro a seis meses, después de lo cual su eficacia disminuye rápidamente. Los detalles exactos del mecanismos por el que la paja controla las algas no han sido aún investigados, pero generalmente se acepta que el proceso ocurre tal y como se describe a continuación. Solo unos pocos de los compuestos liberados por la paja han sido identificados, sabiéndose que la mayoría son no tóxicos, mientras que algunos pueden tener efectos ligeramente tóxicos a las concentraciones detectadas. Es posible que sea una combinación de diferentes factores lo que resulte en la actividad antialgal que genera la paja en descomposición.
Cuando la paja se introduce en el agua por primera vez, los componentes solubles son rápidamente liberados, causando que el agua se vuelva de color marrón. Estos compuestos no han sido identificados, pero es probable que se trate de una mezcla de hidratos de carbono y hemicelulosas. Los microorganismos que dominan en esta fase son las bacterias. Después de unas dos semanas la microflora dominante pasan a ser los hongos. Esto sucede cuando comienza la descomposición de la lignina y de otros componentes de la pared celular.
Cuando la paja se pudre, los componentes de la pared celular se degradan a distinta velocidad. La lignina es muy resistente y es probable que se mantenga y sea liberada al agua cuando se hayan acabado el resto de componentes. Estos productos de la descomposición de la paja son probablemente transformados por la actividad de los enzimas bacterianos y fúngicos antes de ser liberados al agua. Esta mezcla de compuestos es transformada en ácidos húmicos y fúlvicos. Estas sustancias húmicas son más conocidas como Carbono Orgánico Disuelto (COD o DOC en inglés). El COD es un componente natural de muchos ecosistemas acuáticos, tanto dulceacuícolas como marinos. Cuando la luz penetra en agua que contiene sustancias húmicas, en presencia de oxígeno disuelto se forma finalmente peróxido de hidrógeno. El alto peso molecular del COD determina que absorba la energía de la luz solar y pueda transmitir esta energía a las moléculas de oxígeno disuelto. La molécula de oxígeno se vuelve inestable y se descompone en dos radicales libres de oxígeno. La vida de estos es muy corta, del orden de 1 microsegundo, pero son moléculas extremadamente reactivas. Los radicales de oxígeno libre forman radicales superóxido y éstos forman peróxido de hidrógeno en el agua. El peróxido de hidrógeno es más estable y persiste hasta unos dos días en agua dulce. La presencia de una fuente continua de las moléculas adecuadas de COD crean unas condiciones en las cuales el peróxido de hidrógeno y otros agentes oxidantes están continuamente produciéndose. Una concentración de sólo 2 ppm de peróxido de hidrógeno se ha demostrado eficaz para inhibir el crecimiento de las algas.
Los experimentos han demostrado que una concentración constante de peróxido de hidrógeno en el agua puede tener un efecto muy similar sobre las algas al de la paja... Hay varios factores que pueden afectar al rendimiento de la paja y que son consistentes con estas hipótesis. Es importante tener en cuenta estos factores para asegurar una correcta solución a los problemas de las algas.
 
TIPOS DE PAJA
La paja de cebada funciona más efectivamente y durante más tiempo que otras y debe ser la que se utilice preferentemente. Si no puede conseguirse cebada, otras pajas, como las de trigo, lino, tallos de lavanda o maíz pueden ser sustitutos.
La información de este artículo describe el uso de la paja de cebada. Si se utilizan otros tipos de paja, es probable que las cantidades a aplicar y la frecuencia de su aplicación tengan que ser aumentadas.
Un amplio rango de variedades de paja de cebada han sido ensayados, incluyendo algunas que han sido cultivadas de forma ecológica y todas han producido niveles de actividad antialgal similares. No debe utilizarse heno, ni plantas aún verdes porque pueden liberar nutrientes que favorezcan el crecimiento de las algas. Además, se pudren rápidamente y pueden causar un descenso en los niveles de oxígeno del agua.
 
VELOCIDAD DE LOS EFECTOS
Una vez que la paja se ha vuelto activa, el tiempo necesario para que el control sea efectivo depende del tipo de algas. Las especies pequeñas, unicelulares, que hacen que el agua se ponga verde y turbia, desaparecen normalmente entre 6 y 8 semanas después de la aplicación de la paja. Las algas más grandes, como las filamentosas, pueden sobrevivir durante periodos más prolongados y quizás no sean controladas adecuadamente durante la primera temporada si se añade la paja cuando ya haya comenzado la temporada de crecimiento de las algas. Es por tanto preferible añadir la paja a principios de la primavera, antes de que comience este crecimiento de las algas.
 
PRODUCCIÓN DE LA ACTIVIDAD ANTIALGAL
Esta actividad sólo se produce cuando la paja se descompone en aguas bien oxigenadas. Normalmente sí existe suficiente oxígeno disuelto para asegurar que la descomposición de la paja puede producir los compuestos químicos activos. Sin embargo, cuando se aplica la paja en grandes masas compactas, como las balas, o en lugares muy protegidos y aislados, no habrá suficiente movimiento de agua entre la paja, que se volverá progresivamente anaerobia (sin oxígeno). Bajo estas condiciones, solo la superficie de estas masas de paja producirá los compuestos químicos útiles, mientras que todo el resto será inútil para nuestros propósitos. Aún es más, la descomposición anaerobia de la paja puede producir compuestos que estimulen el crecimiento de las algas, al ser utilizados por estas como fuentes de carbono.
 
ABSORCIÓN E INACTIVACIÓN DE LOS COMPUESTOS QUÍMICOS
Los productos liberados por la paja en descomposición son absorbidos muy rápidamente por las algas y son probablemente desactivados por el barro. Por tanto, en aguas con concentraciones altas de algas o que sean turbias por el barro en suspensión, es necesario añadir al menos el doble de la cantidad de paja recomendada para aguas claras.
 
 
EFECTO SELECTIVO SOBRE LAS ALGAS
La paja en descomposición no tiene ningún efecto sobre las plantas superiores. En nuestros experimentos hemos visto que la supresión del denso crecimiento algal ha permitido que los macrófitos recolonicen zonas que antes estaban dominadas por las algas. En varios lagos someros donde se empleó la paja, las algas han sido reemplazadas por plantas superiores que han evitado el posterior crecimiento de las algas, eliminando de este modo la necesidad de tratamientos posteriores con paja.
 
EFECTOS SOBRE LOS INVERTEBRADOS Y PECES
No hay ningún informe de efectos perjudiciales sobre los invertebrados o peces, excepto en unas pocas ocasiones en que se aplicaron excesivas cantidades de paja a pequeños estanques y el agua quedó sin oxígeno. Estas dosis excesivas fueron al menos 100 veces las dosis recomendadas en este informe.
En la mayoría de los casos, las poblaciones de invertebrados se incrementaron sustancialmente alrededor de la paja, convirtiéndose en una fuente de alimento para los peces. Hay evidencias anecdóticas de que, en piscifactorías, los tratamientos con paja pueden estar asociados con un mejor funcionamiento de las branquias de los peces y por tanto de su salud y su vigor.
 
¿CUÁNTA PAJA NECESITO?
En estanques, lagos y otras masas de agua con poco movimiento: Hemos averiguado que el factor más importante a la hora de calcular la cantidad de paja requerida es la superficie de agua.
Sorprendentemente, el volumen de agua no parece afectar al rendimiento de la paja, tal y como pudiera esperarse. Esto es debido a que la mayoría del crecimiento de las algas tiene lugar en las capas superficiales del agua y por tanto no es necesario medir la profundidad de la columna de agua o el volumen del lago en el momento de calcular la cantidad de paja necesaria.
En aguas tranquilas, la dosis inicial de paja debe ser de 50 gramos de paja por metro cuadrado de superficie (g/m2). La siguiente dosis debe ser aproximadamente la mitad, es decir, 25 g/m2. Una vez que se haya conseguido acabar con el problema de las algas, debe seguir añadiéndose paja para prevenir un resurgimiento del problema. En este estado, la dosis puede reducirse a una de mantenimiento de 10 g/ m2.
Sobre la base de una hectárea, las cantidades a aplicar son las siguientes: Inicial: 500 kg
Siguiente: 250 kg
Mantenimiento: 100 kg.
Factores de conversión:
50 g/m2 es equivalente a 2 onzas por yarda cuadrada
25 g/m2 es equivalente a 1 onza por yarda cuadrada
10 g/m2 es equivalente a media onza por yarda cuadrada
100 kg/ha es equivalente a 100 libras por acre.
En aguas turbias o con barro: Será siempre necesario añadir más paja que en aguas limpias y libres de barro. Después de muchas pruebas en diferentes tipos de aguas, resulta claro que la cantidad de paja puede variar considerablemente y es mejor aplicar demasiado al principio y reducir posteriormente de forma gradual la dosis hasta alcanzar los niveles de 10 g/m2. Si el crecimiento de las algas vuelve a incrementarse pueden aumentarse de nuevo las dosis hasta alcanzar un nivel que se ha mostrado efectivo anteriormente.
Existe sin embargo una dosis a la que la paja podría crear problemas por desoxigenar el agua. Esto es causado por la absorción del oxígeno disuelto en el agua, necesario para la respiración de los microorganismos que colonizan la paja y por el oxígeno químico necesario para el proceso de pudrición de la paja.
Sin embargo, la paja de cebada se descompone lentamente y la demanda de oxígeno de los microorganismos es muy improbable que cause problemas a no ser que se utilicen cantidades de paja realmente excesivas (más de 500 g/ m2). La desoxigenación del agua puede ocurrir como resultado de un proceso natural, especialmente en climas permanentemente cálidos, en los cuales la solubilidad del oxígeno en el agua es más reducida y la demanda biológica de oxígeno más elevada. Esta desoxigenación es a menudo causada por súbitas explosiones de algas, por lo que la presencia de paja, que previene estos brotes repentinos, puede reducir el riesgo de desoxigenación. Sin embargo, la paja no debe ser aplicada durante períodos muy prolongados a masas de agua con excesiva cantidad algas, ya que el efecto combinado de la demanda de oxígeno de las algas durante la noche junto al de la paja puede incrementar temporalmente el riesgo de desoxigenación, lo que puede resultar en la pérdida de algunos peces.
En cursos de agua en movimiento como ríos y arroyos: Aún no tenemos suficiente información sobre las propiedades de la paja para poder especificar una cantidad determinada en relación a la superficie o volumen de agua que fluye por el cauce. Sin embargo, la paja ha sido utilizada con éxito en estas situaciones poniendo cantidades de paja cada ciertos intervalos a lo largo de cualquiera de las orillas. La distancia entre las masas de paja ha sido normalmente de entre 30 y 50 m y la cantidad de paja, por motivos de comodidad, era de una bala (aprox. 20 kg).
Otra técnica que se utilizado para aumentar el flujo fue crear zonas de alimentación para los peces y controlar las algas aguas abajo. Se trata de anclar jaulas de alambre a la orilla y fondo del río e introducir la paja dentro de las mismas. Esta técnica puede observarse en el río Pang. Hay evidencias de que el efecto de control de las algas producido por las jaulas de paja desde el extremo situado aguas arriba de las mismas hasta 50 metros aguas debajo de las jaulas. El riesgo de provocar una disminución del oxígeno disuelto en aguas corrientes es muy limitado, ya que el continuo flujo de agua nueva sirve para prevenir cualquier punto de anoxia alrededor de la paja.
 
CÓMO APLICAR LA PAJA
La mejor manera de aplicar la paja varía con el tamaño y tipo de masa de agua. A continuación se ofrecen sugerencias sobre los métodos más apropiados para diferentes tipos de masas de agua.
Ríos y arroyos de corrientes rápidas: La paja puede ser aplicada en forma de balas ya que el flujo de agua mantendrá los niveles de oxígeno suficientemente altos como para prevenir problemas de desoxigenación. Solo pequeñas balas, de unos 20 Kg., deben ser aplicadas. Las balas pueden ser rotas por la acción de las corrientes, así que lo mejor es envolverlas en alambre o malla y sujetas de forma segura a las orillas o postes clavados en el lecho del río.
Otro modo de aplicar la paja que ha resultado efectivo en aguas corrientes es poner la paja dentro de jaulas de alambre del tipo de las que normalmente se ven rellenas de piedras para proteger taludes de carreteras. Estas jaulas tienen la ventaja de que pueden ser rellenas a medida que la paja se va pudriendo. Redes y sacos del tipo de los que se usan para verduras también pueden ser llenos con paja para estos fines. En todos los casos, es esencial asegurarse de que el contenedor de la paja está bien sujeto a las orillas o a picas en el fondo del río. Estas sujeciones deben ser suficientes para evitar que los contenedores puedan desprenderse en las estaciones de mayor flujo de agua.
Ríos de corriente lenta: La paja debe aplicarse en masas laxas, en jaulas o en sacos. Esto incrementa la difusión de oxígeno a lugar de la descomposición y acelera el proceso en este tipo de medios.
Estanques de jardín: En los que el agua esté estancada o la corriente sea muy lenta, las balas no deben ser utilizadas, ya que al estar empaquetadas de manera muy comprimida, no permiten el adecuado flujo de agua a su través. Es preferible aplicar la paja de manera más suelta, dentro de redes o jaulas. En pequeños estanques de jardín donde se necesiten sólo unos pocos gramos de paja, ésta puede ser metida dentro de una redecilla, una media de nylon o simplemente atada en un montoncito con un alambre. Esto puede ser atado a un ancla hecha con una piedra o un ladrillo y arrojado al estanque. Sin embargo, a medida que la paja se empapa de agua, la red se hundirá progresivamente. En esta posición no funcionará tan efectivamente como cerca de la superficie y es aconsejable introducir un flotador en la red. Los flotadores pueden ser simples corchos, poliestireno, o pequeñas botellas de plástico con tapones que ajusten bien. Una vez que la paja se ha podrido, la red entera con su last re y flotador pueden ser retirados y usados de nuevo.
Algunos centros de jardinería venden pequeños paquetes de paja para usarlos en estanques. Darán mejor resultado si se lastran y se colocan flotadores como los descritos anteriormente. Vea la lista de fabricantes al final de este documento.
Grandes estanques, lagos y presas: Aquí se necesitan mayores cantidades de paja, las balas deben ser rotas en la orilla y la paja suelta envuelta en algún tipo de red o malla de alambre. Una de las maneras más simples de envolver grandes cantidades de paja es utilizar alguno de los tipos de redes que se venden normalmente para envolver los árboles de navidad, construir sacos de cebollas u otros usos agrícolas. Cuando se usa en conjunción con una máquina de envolver árboles, pueden construirse sacos de paja de hasta 20 m de longitud que contienen unos 50 Kg. de paja.
La longitud y tamaño de cada salchicha es determinado por la forma y tamaño de la masa de agua (según se describe más adelante). Es aconsejable incorporar algunos flotadores en la red para que la paja se mantenga cerca de la superficie una vez que quede empapada por el agua. Nada más rellenarlas, estas salchichas flotan bien y pueden ser remolcadas por un barco hasta la posición requerida y ser ancladas al fondo mediante bloques de hormigón o sacos de grava. Es preferible sujetar estos sacos sólo por un extremo, de tal manera que puedan rotar, ofreciendo menor resistencia a las corrientes de agua o al viento.
Las salchichas de paja pueden interferir en otras actividades como la pesca o la navegación, por lo que debe pensarse muy bien su localización final para que no tengan efectos adversos sobre los demás usuarios del agua. Pueden colocarse boyas o flotadores que indiquen su posición a estas personas.
 
DÓNDE APLICAR LA PAJA
Es siempre preferible aplicar varias cantidades pequeñas de paja a una masa de agua a una de mayor tamaño. Esto mejora la distribución de los compuestos activos por todo el volumen de agua. La paja funciona mejor si se coloca cerca de la superficie donde el movimiento de agua es mayor. Esto mantiene la paja bien oxigenada y ayuda a distribuir los compuestos antialgas. Además, se asegura así que los compuestos químicos se generen cerca de donde están creciendo la mayoría de las algas y lejos del fango que inactivaría estos compuestos. Los siguientes aspectos deben ser tenidos en cuenta a la hora de decidir donde poner la paja en una masa de agua.
Pequeños estanques: En pequeños estanques donde sólo es necesaria una pequeña red, ésta debería situarse en el centro. Sin embargo, si hay un flujo de agua hacia el interior, como un arroyo o una fuente, la paja debe ponerse donde haya un flujo continuo de agua a su través. Esto ayudará a mantener la paja oxigenada y a repartir los compuestos químicos por todo el estanque.
Lagos y presas: En cualquier masa de agua estancada puede asumirse que los compuestos químicos se repartirán de manera uniforme en todas las direcciones a partir de la fuente que los genera, siendo gradualmente absorbidos por las algas e inactivados por el fango hasta que la concentración sea demasiado baja para ser efectiva. A partir de esta distancia el crecimiento de las algas continuará sin mayores problemas y estas algas entrarán poco a poco en las áreas anteriormente libres de ellas, dando la impresión de que la paja no está funcionando. Para asegurar que no hay zonas de la masa de agua libres de la acción de la paja, es necesario que calculemos cuanta paja necesitamos, cuantas redes deben emplearse y a qué distancia deben estar unas de otras. Las redes o salchichas de paja deben colocarse entonces de manera que cada red esté aproximadamente equidistante de las demás y de la orilla. Los pasos incluidos en este cálculo se explican a continuación:
- Método para estimar la cantidad de paja necesaria
• Estime la superficie del lago: 1,5 ha (15.000 m2)
• Decida la dosis de paja necesaria: 25 g/m2
• Multiplique la superficie por la dosis: 15.000m2 x 25 g/m2 = 375.000g = 375kg
• Divida por el peso de la bala de paja: 375 kg / 20 kg/bala = 19 balas
• Decida el peso de paja a colocar en cada red. Normalmente entre 1kg (pequeños lagos y estanques) y 40 kg (grandes lagos)
• Calcule el número de redes que deben ser construidas: 375 kg / 25 kg/red = 15 redes.
• Calcule el área que será tratada por cada red: 25 kg / 25 g/m2 = 1000 m2
• Calcule el radio del círculo con el área anterior: 1000 m2 --- 17,85 m
• El diámetro es el doble del radio: 35,7 m.
• Decida la colocación más adecuada de las redes de paja sabiendo que tienen que estar a aproximada-mente 35 m una de otra y a 17 m de la orilla. Normalmente una red cuadrangular con los lados de 35 m de longitud.
En ríos y arroyos: desde el punto de vista de lograr el máximo beneficio de la paja, sería preferible colocar una barrera a lo ancho del río, perpendicular el flujo del agua. Sin embargo, esto es raramente posible, porque la fuerza del agua tendería a romper esta barrera, que además impediría el movimiento del agua y el tránsito de las embarcaciones. Por tanto, las balas, redes de paja o gaviones deben ser puestos a lo largo de las orillas, bien en parejas uno frente a otro o alternativamente.
En arroyos de corriente rápida, donde hay poco fango que pueda absorber los compuestos químicos, el espacio entre las redes de paja puede ser de hasta 100 m (50 m si se colocan alternativamente en una y otra orilla), pero en ríos de corriente lenta y con presencia de fango, este intervalo debe ser reducido a no más de 30 m. En arroyos muy estrechos puede ser necesario colocar la paja cerca de la orilla para no impedir el flujo de del agua, pero en cursos de agua grandes, deberían estar lo más lejos posibles de la misma. Esto la hace menos expuesta al vandalismo o a la acción de los animales salvajes, además de asegurar un mayor flujo de agua alrededor y a través de la paja. Siempre asegúrese de que la paja está bien sujeta a las orillas o a estacas clavadas en el fondo para que no sea arrastrada durante las crecidas.
Normalmente es necesario consultar a las autoridades locales antes de aplicar la paja en los cursos de agua, ya que pueden tener responsabilidades para asegurar que no hay riesgo para las reservas de agua o usuarios que puedan ser molestados por la obstrucción parcial del flujo de agua.
Aguas marinas: Se ha realizado muy poca investigación con paja en agua salada y cualquier tratamiento en estas condiciones debe ser considerado como un experimento. Los resultados de un número muy limitado de ensayos en lagunas saladas o piscinas artificiales sugieren que la paja puede funcionar tan bien como en el agua dulce. Sin embargo, es muy complicado que pueda llegar a tener ningún efecto sobre las grandes algas marinas que se encuentran sobre las rocas o en los bancos de kelp, debido a los problemas de
corta exposición y tiempo de persistencia muy reducido.
Es también difícil de plantear que una cantidad suficiente de paja pueda colocarse y mantenerse en mar abierto durante largos periodos de tiempo. La separación no tiene por qué ser exacta. Las cuestiones prácticas pueden influir sobre el número de redes y su colocación final. Por ejemplo puede ser necesario dejar un pasillo más ancho entre algunas redes para permitir el paso de las embarcaciones de pasajeros o de pesca. Donde sea posible, cualquier hueco ampliado entre redes debe ser compensado reduciendo las distancias en corredores adyacentes. Si hay algunos afluentes, es aconsejable incrementar la presencia de redes de paja cerca de las entradas, ya que así se ayudará a distribuir los compuestos por el lago. Es posible compensar esta concentración local de redes de paja reduciendo la cantidad de redes cerca de
las salidas, ya que de esa manera los compuestos químicos se perderían fuera del lago.
En una masa de agua de forma irregular la colocación más adecuada para algunas de las redes será en lugares en frente de promontorios o puntos donde estén expuestas a un máximo de viento y oleaje. Las restantes se situarán a intervalos semejantes entre sí utilizando el método de cálculo expuesto anteriormente.
 
 
 
 
CUANDO APLICAR LA PAJA?
Aunque la paja puede ser aplicada en cualquier época del año, es mucho más efectivo si se aplica antes de que comience el crecimiento de las algas. Esto es debido a que los compuestos químicos que libera la paja son más efectivos previniendo el crecimiento de las algas, que matando las ya presentes. Por tanto, es mejor aplicar la paja en primavera y otoño, cuando la temperatura del agua es baja. La paja se volverá activa en el plazo de un mes y continuará actuando sobre el crecimiento de las algas durante otros seis meses. Sin embargo, una vez que la paja se haya podrido completamente puede haber un rápido crecimiento de las algas, por lo que es recomendable añadir paja nueva cada cuatro a seis meses.
Es importante señalar que el ritmo al que la paja se pudre varía considerablemente y por tanto deben realizarse observaciones periódicas para que pueda añadirse paja fresca antes de los seis meses que se citaban anteriormente si así fuera necesario. No siempre es posible predecir un problema de crecimiento de algas, por lo que normalmente se actúa cuando el problema ya está presente. Algunas algas, como las pequeñas especies unicelulares y las cianobacterias (algas verdeazuladas) pueden ser controladas añadiendo paja a sitios ya colonizados por las mismas.
El tiempo que cuesta llegar a controlar un brote de algas depende de varios factores, de los cuales la temperatura del agua es el más importante. A una temperatura de agua superior a 20 º C la paja ha empezado a controlar las algas en un plazo de sólo 4 a 5 semanas, a veces incluso antes. Evite aplicar paja durante períodos prolongados de altas temperaturas ya que el efecto combinado de la muerte de las algas y la pudrición de la paja puede incrementar el riesgo de desoxigenación. A temperaturas más bajas el proceso es más lento y es posible que cueste entre 8 y 10 semanas controlar las algas, pero el riesgo de desoxigenación es entonces mínimo.
Una ventaja de las bajas temperaturas es que la paja dura más tiempo. En el norte de Escocia la paja ha dado buenos resultados de control de algas durante 8 a 10 meses, mientras que en el sur de Inglaterra este período de control no va más allá de 6 meses. Esto también puede estar relacionado con la cantidad de nutrientes disueltos, mucho más elevada en el sur de Inglaterra que en el norte de Escocia. Cuando el problema principal son las algas filamentosas, la paja aplicada a masa densas de las mismas tendrá un efecto muy limitado a no ser que se combine con otros tratamientos que se describen más adelante.
Después del tratamiento inicial de paja, será necesario realizar adiciones posteriores de paja para prevenir el regreso de las algas. Aunque se sugiere un periodo de 6 meses como intervalo entre dos tratamientos, es probable que tenga que reducirse este plazo. No es aconsejable esperar a que toda la paja se haya podrido antes de hacer una segunda aplicación, ya que entonces habrá un periodo de tiempo en el que no se producirán los compuestos inhibidores del crecimiento algal y puede darse un súbito renacimiento de las mismas. Por la misma razón, la paja vieja no debe ser retirada hasta al menos un mes después de añadir la nueva. Esto da tiempo a que la paja fresca se convierta en activa.
 
CONTROL INTEGRADO DE LAS MALAS HIERBAS ACUÁTICAS
Las algas filamentosas no son fáciles de controlar con paja una vez que se han formado espesas matas flotantes. Sin embargo, pueden ser controladas por otros métodos. En algunas situaciones, las algas filamentosas pueden ser arrancadas. Sin embargo muchos fragmentos quedarán en el agua y se puede producir un rápido crecimiento. Para prevenir este hecho es conveniente añadir la paja al menos un mes antes de arrancar las algas.
En otras situaciones se han utilizado herbicidas (diquat o terbutryn) en combinación con la paja. Los herbicidas controlan las algas, pero sus efectos pueden no ser muy duraderos una vez que los herbicidas se han degradado o han sido dispersados. Si añadimos paja al mismo tiempo o poco después de que haya sido echado el herbicida y mantenemos un tratamiento de paja como los que se han descrito anteriormente, nos ayudara a prevenir el retorno de las algas.
 
OTROS EFECTOS DE LA PAJA
 
Durante los numerosos ensayos de campo que se han llevado a cabo con la paja, ésta ha sido aplicada de muchas formas diferentes y en gran variedad de tipos de masas de agua. En esos ensayos se han puesto de manifiesto otros efectos adicionales al de control de las algas. Aunque estos no han sido investigados en detalle, sí que han ocurrido de una manera suficientemente frecuente para pensar que pueden ser consecuencias del empleo de la paja.
1. Efecto sobre las plantas acuáticas: No se han observado efectos directos en las plantas vasculares, ni en los experimentos de laboratorio, ni durante el trabajo de campo. Sin embargo, en varias pruebas donde la paja ha controlado bien el crecimiento de las algas, ha ocurrido un incremento significativo en el crecimiento de las plantas vasculares sumergidas. Es probable que esto sea consecuencia de la disminución de la competencia de las algas por los nutrientes, lo que permite a las plantas superiores recolonizar aguas donde anteriormente eran incapaces de competir con las algas. En algunos casos, la recuperación de las plantas vasculares ha sido tan espectacular que han sido ellas las que han empezado a causar problemas y han requerido alguna forma de gestión para limitar su crecimiento. Sin embargo, generalmente es más fácil
controlar las plantas superiores que las algas y por tanto es mejor que colonicen ellas las aguas. En otros casos, la recuperación de las plantas vasculares ha sido tal que han reemplazado a las algas como forma dominante y ya no ha sido necesario llevar a cabo posteriores tratamientos con paja.
2. Efectos sobre los invertebrados: Se ha observado frecuentemente que masas poco compactas de paja en lugares bien oxigenados se convierten en hábitats apropiados para los invertebrados, tal como las quisquillas de agua dulce (Gammarus spp.). Estos invertebrados, que se alimentan principalmente de detritus, se reproducen y crecen rápidamente en ambientes seguros como el que les proporciona la paja y sus números pueden aumentar en varios órdenes de magnitud en unos pocos meses. A medida que la paja poco a poco desaparece, algunos individuos tienen que dejar sus refugios y se convierten en presa de los peces y resto de la fauna acuática. Los invertebrados son beneficiosos para los cursos de agua, ya que ayudan a descomponer la materia orgánica que se deposita en el fondo, muchos de ellos también comen algas y plantas y forman parte importante de la cadena alimentaria.
3. Efectos sobre peces y aves acuáticas: ha habido un buen número de observaciones de mejora en el crecimiento, vigor y salud de los peces en aguas tratadas con paja. Una razón para esto es posible que sea el incremento en la cantidad de alimento por el aumento del número de invertebrados. Los peces también es posible que tengan más fácil encontrar alimento en aguas no densamente colonizadas por algas unicelulares o filamentosas. Sin embargo, otra posible explicación es que al controlar las algas la paja permite que la luz solar penetre más fácilmente en el agua hasta mayor profundidad, por lo que la fotosíntesis puede darse en un volumen más amplio de agua, lo que significa un mejor ambiente para los peces. Los servicios de vigilancia de la caza también han observado que los jóvenes patos necesitan una dieta que consiste principalmente en invertebrados. Se dieron cuenta de que al añadir paja a los lugares cercanos a los nidos aumentaba significativamente la supervivencia de los patitos. En una parte de los cursos de agua, se ha visto que los patos y otras aves acuáticas anidan e incuban en las masas flotantes de paja. Esto ha sido particularmente beneficioso para estos pájaros en aguas sometidas a altos niveles de interferencia por parte del hombre y otros predadores terrestres, ya que estas masas no son accesibles desde las orillas. Por último, existen informes anecdóticos sobre la reducción de enfermedades y parásitos en los peces en piscifactorías y otros lugares en que se ha usado la paja.
4. Efectos de la paja en aguas corrientes: Cuando se ha utilizado la paja en aguas corrientes, en la forma de balas o en gaviones, se ha observado que parte de la corriente es desviada alrededor de la paja y esto causa que se arrastre la arena y la grava fina de las cercanías de la paja. En un arroyo pequeño en el que había una profundidad muy uniforme, se situaron pares de gaviones en las orillas opuestas en un ángulo tal que se creara un flujo rápido entre los mismos. Esto provocó que el fondo de grava fuera lavado y se crearan hoyos en el lecho. Estos hoyos fueron rápidamente colonizados por las truchas, que eran la especie dominante. El efecto general creado por tres pares de gaviones situados a un intervalo de aproximadamente 100 m era crear un lecho heterogéneo, que es preferible a uno homogéneo para la vida de los peces y resto de organismos acuáticos. En arroyos pequeños, es posible que un emplazamiento cuidadoso de las balas o gaviones puedan ser utilizadas para manipular los depósitos de arena asegurando que se mantenga un canal abierto en el cual se desarrollen los bancos de arena sólo en las posiciones aceptables.
 
SUMARIO
 
1. Cuando ocurren problemas por la abundancia de algas en masas de agua, sean éstas desde estanques de jardín, grandes embalses, lagos o ríos, la paja de cebada supone una manera de control barata y ambientalmente aceptable.
2. La paja deber ser aplicada dos veces al año, preferentemente a principios de la primavera, cuando comienza el crecimiento de las algas y en otoño.
3. Especialmente en aguas tranquilas, la paja debe estar poco compacta, para que el agua pueda fluir a través de la misma y debe ser recogida dentro de redes, jaulas o sacos.
4. La cantidad mínima efectiva de paja de cebada en una masa de agua es de 10 g/m2, pero inicialmente deben emplearse dosis más elevadas de hasta 50 g/m2 cuando las aguas estén densamente infectadas o contengan lodos en suspensión. Gradualmente se reducirá después la dosis a 25 g/m2 y finalmente a 10 g/m2.
5. En ríos las masas de paja (balas o redes) deben ser espaciadas a lo largo de las orillas a intervalos no superiores a 100 m.
6. La paja debe ser mantenida por flotadores para que no se hunda más de 1 metro por debajo de la superficie, incluso cuando esté empapada de agua.
7. Si la paja empieza a oler, entonces no está funcionando bien y debe ser retirada. Esto es causado por una cantidad excesiva de paja en un volumen pequeño de agua.
8. Sea paciente, esto es un proceso natural y necesita tiempo para funcionar.
 
© IACR
 
LISTA DE COMPUESTOS QUÍMICOS PRODUCIDOS POR LA PAJA EN DESCOMPOSICIÓN
 
Ácido acético
Ácido 3 – metilbutanóico
Ácido 2 – metilbutanóico
Ácido hexanóico
Ácido heptanóico
Ácido octanóico
Ácido nonanóico
Ácido decanóico
Ácido dodecanóico
Ácido tetradecanóico
Ácido hexadecanóico
1 – metilnaftaleno
2 – (1,1 dimetiletil fenol)
(1,1 – dimetilfenil ) – 4 metoxifenol
2,6 – dimetoxi–4 – (2-propenil) fenol
2,3 dihidrobenzofuron
5,6,7,7A-tetrahidro-4,4,7A-trimetil-2(4H) benzofuranona
1,1,4,4-tetrametil-2,6-bis(metileno)ciclohexano
1-hexacoseno
[/align]